El lado que se lame
Por fin se callaron.
Sinopsis
Debajo de la mesa de mezclas, en el escondite del gato, hay un disco sin etiqueta impresa. La etiqueta está pegada, y está lamida.
Trama
Mientras suena ese lado, al gato se le entiende. Dura lo que dura la cara: veintidós minutos, con el reloj corriendo desde el primer minuto. Y la salida anticipada se enseña antes de que importe: hay que reírse de verdad, y ahí dentro nadie tiene ganas. Un solo sitio: dentro del surco. Un llano rosado que respira, con el horizonte hecho de pelo, donde todo tiene el tamaño que tiene para un gato: una silla es una montaña y una mano humana es un edificio que se mueve solo.
Coda
Después de los créditos, un secundario del episodio, más tarde y en otro sitio.
Régulo se queda solo en el llano rosado con la chaqueta enorme puesta, dando una vuelta lenta con las manos perdidas dentro de las mangas. Lleva el cordón blanco atado a la muñeca por encima de la manga, con el nudo apretado y las puntas deshilachadas, y se sienta donde estaban sentados ellos.
Curiosidades y continuidad
El gato habla el episodio entero, con voz calmada de humano y sin nada de dibujo animado en ella, y nadie en el cuadro lo encuentra raro. Esa misma voz es la que usa en toda la serie Leche Cortada. Bajan sin acordarse de casi nada de lo que dijo. Una frase.

Malios
Kenya
El gato